Síntomas de un tumor cerebral
¿Cuáles nos deben preocupar y cuáles no?

El temor a que un dolor de cabeza sea causado por un tumor cerebral es la duda más frecuente en la consulta neurológica, aunque en la gran mayoría de los casos no es así. El dolor de cabeza es algo bastante frecuente y los tumores cerebrales son una causa muy rara de este malestar. Aun así, es importante saber cuándo un síntoma requiere una visita al médico.

Un tumor causa problemas porque presiona el cerebro, daña el tejido o irrita la zona provocando convulsiones. Un dolor de cabeza sospechoso es aquel que empeora semana tras semana, aumenta al acostarse, toser o levantarse, te despierta por las noches o viene acompañado de vómitos por las mañanas.

También hay que prestar atención si a un adulto le da una convulsión por primera vez, si se pierde fuerza en un lado del cuerpo, si cuesta trabajo hablar o ver bien, o si hay cambios drásticos de memoria y personalidad en poco tiempo.

Según la parte del cerebro afectada, los síntomas pueden variar desde falta de equilibrio hasta problemas hormonales o de audición.



Por el contrario, cosas como el dolor por tensión o estrés, las migrañas de siempre, los dolores de cabeza que llevan años siendo iguales, los mareos pasajeros o los descuidos por falta de sueño no suelen ser señal de un tumor.

Es recomendable pedir una revisión si tu dolor habitual cambia por completo, si te empieza a doler la cabeza de forma distinta después de los 50 años o si notas fallas en tu cuerpo que van empeorando. En la consulta, el especialista te revisará a detalle y, solo si ve señales de alerta, pedirá una resonancia magnética.

Tener un tumor cerebral no siempre significa que sea maligno. Muchos son benignos, crecen despacio y a veces solo hace falta vigilarlos sin hacer nada más. Otros se pueden quitar con cirugía, y en algunos casos se combina la operación con radioterapia o medicamentos.

Ante la duda, ¡lo mejor es acudir con tu neurólogo!