¡Cuidado con el mosquito!
¿Sabes qué es el dengue?

El dengue es una enfermedad provocada por un virus que llega a nosotros a través de la picadura de un mosquito infectado. No se contagia directamente entre personas, lo que significa que la mejor forma de cuidarnos es evitando que este pequeño insecto viva cerca de nosotros.

Cuando un mosquito infectado pica, los síntomas tardan unos días en aparecer. Lo más común es sentir una fiebre muy alta de forma repentina, acompañada de un dolor de cabeza muy fuerte y una molestia característica detrás de los ojos. Muchas personas sienten molestias en el estómago, náuseas o descubren pequeñas manchas rojas en la piel, pero lo que más distingue al dengue es un dolor intenso en los músculos y las articulaciones.

Es sumamente importante estar atentos al momento en que la fiebre empieza a ceder, ya que ahí es donde puede surgir una complicación grave conocida como dengue hemorrágico. Esta variante avanzada provoca el deterioro de los vasos sanguíneos y una disminución en las plaquetas de la sangre. Si notas un dolor abdominal muy fuerte, vómitos que no paran, sangrado espontáneo en las encías o en la nariz, o un cansancio extremo debes acudir inmediatamente con tu especialista, pues son señales claras de dengue hemorrágico.



Para recuperarse de un caso leve, lo ideal es guardar reposo y tomar muchísima agua para mantenerse hidratado. Es clave recordar que jamás se deben tomar medicamentos como aspirina o ibuprofeno porque adelgazan la sangre y pueden aumentar el riesgo de sufrir las complicaciones del dengue hemorrágico, por lo que siempre es mejor consultar con tu médico antes de ingerir algún medicamento.

La prevención es la herramienta más eficaz contra los mosquitos. Al vaciar el agua estancada de recipientes como llantas, macetas y cubetas, impedimos su reproducción. Complementar estas acciones con el uso de repelentes y mosquiteros garantiza el cuidado y la salud de todos en el hogar.