La infertilidad no es el final de la historia es sólo una parte del camino…

La infertilidad es un problema de salud a nivel mundial. Se estima que 1 de cada 6 parejas en edad reproductiva tiene dificultad para lograr un embarazo.

Se habla de infertilidad cuando una pareja no logra embarazarse después de 12 meses de tener relaciones sexuales sin usar un método anticonceptivo. Sin embargo, en mujeres mayores de 35 años, se recomienda una valoración por un especialista después de 6 meses de intentarlo sin tener éxito.

En México, se calcula que alrededor del 10% de las parejas puede presentar este problema en algún momento de su vida.

En los últimos años, los casos de infertilidad han aumentado, esto puede deberse a varias razones, entre ellas: retrasar el embarazo a una edad más avanzada, enfermedades no detectadas como la endometriosis, un estilo de vida poco saludable (sobrepeso, estrés, falta de ejercicio), factores ambientales como la contaminación y la exposición a químicos y toxinas, entre otros.

Existen diferentes causas de infertilidad; puede estar ocasionada por problemas en la mujer, en el hombre o en ambos.

En la mujer, uno de los factores más importantes es la edad, ya que con el tiempo disminuye la cantidad y la calidad de los óvulos. Además, pueden existir problemas en distintas partes del aparato reproductor: las trompas de falopio pueden estar obstruidas o no funcionar correctamente impidiendo que el óvulo se encuentre con el espermatozoide; en los ovarios puede haber problemas con la ovulación o una disminución de la reserva de óvulos; en el útero pueden existir condiciones como miomas, pólipos, adenomiosis, adherencias o malformaciones que dificultan el embarazo. El hombre participa en el 50% de los casos y la infertilidad se debe principalmente a alteraciones en los espermatozoides, como una baja cantidad o poca movilidad, lo cual dificulta que puedan llegar al óvulo y fecundarlo.

Las técnicas de reproducción asistida son un conjunto de tratamientos médicos que ayudan a lograr un embarazo, en los cuales se trabaja con los óvulos, los espermatozoides o los embriones para facilitar la fecundación y la implantación.

Existen diferentes tipos de tratamientos:

1.Técnicas de baja complejidad: son las más sencillas y menos invasivas. Entre ellas se encuentran:

-Relaciones sexuales programadas con inducción de ovulación: consiste en vigilar el crecimiento del folículo durante el ciclo, se administra medicamento para ayudar a la ovulación y se indican los mejores días para tener relaciones sexuales.



-Inseminación intrauterina: Se utilizan medicamentos para estimular los ovarios, y en el momento indicado, se colocan los espermatozoides directamente dentro del útero para aumentar las posibilidades de embarazo.

2.Técnicas de alta complejidad: Son procedimientos más avanzados, los cuales incluyen:

-Fertilización in vitro: Por medio de medicamentos se estimulan los ovarios para obtener la mayor cantidad de óvulos posible, en el momento apropiado éstos se extraen del ovario mediante una aspiración folicular y se unen con los espermatozoides en el laboratorio. Después, el embrión que se desarrolla se coloca dentro del útero.

-Donación de óvulos o espermatozoides: Se utiliza cuando la pareja necesita ayuda adicional para lograr el embarazo por fertilización in vitro.

Cada tratamiento tiene indicaciones muy específicas. La fertilización in vitro se recomienda cuando no se ha logrado un embarazo con técnicas de baja complejidad, cuando ambas trompas están dañadas u obstruidas o cuando la edad de la mujer es avanzada. También está indicada en casos de falla ovárica, cuando se desea preservar la fertilidad mediante la congelación de óvulos (ya sea por tratamientos médicos como el cáncer o por decisión personal), en parejas del mismo sexo o padres solteros. Además, puede ser necesaria cuando se requieren estudios genéticos en los embriones, en casos de endometriosis avanzada o cuando existe un factor masculino severo.

Enfrentar la infertilidad puede ser un camino lleno de dudas, emociones y momentos difíciles. Sin embargo, hoy en día la medicina reproductiva ofrece alternativas seguras y efectivas para cada situación.

Cada pareja es única y cada tratamiento es una nueva oportunidad.

Buscar ayuda a tiempo puede marcar la diferencia y hacer realidad el sueño de formar una familia.

  • Dra. Ana Patricia Navarrete López
  • Ginecología y Obstetricia.
    Especialista en Fertilidad y Reproducción
    Céd. Prof. 11549347 uady Céd. Esp. 14987070 uady


    centro médico de las américas CMA
    consultorio 310

    Citas al: (999) 335 7662
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